Dragon Ball Z: Wrath of the Dragon
Toei Animation
Dragon Ball Z: Wrath of the Dragon es la decimotercera y última película teatral de Dragon Ball Z, que presenta a Tapion, un héroe de hace mil años que selló la mitad del ser monstruoso Hirudegarn dentro de sí mismo a costa de prisión eterna en una caja de música. Cuando unos esfuerzos bien intencionados pero equivocados liberan a Tapion, Hirudegarn amenaza con reconstituir y destruir completamente la Tierra. La película se destaca por presentar la espada de Tapion, un arma que, en la continuidad no canónica del anime, Tapion le da a Trunks, explicando por qué Trunks usa una espada en su futura línea de tiempo. Este detalle, aunque no es canónico en el manga, se convirtió en una de las piezas de la historia de los fanáticos a las que más se hace referencia durante años.
Wrath of the Dragon presenta uno de los personajes originales con mayor resonancia emocional del catálogo teatral de DBZ. El aislamiento de Tapion, su carga de contener un monstruo dentro de sí mismo y su renuente amistad con Trunks le dan a la película una profundidad melancólica. Hirudegarn como villano es menos interesante que Janemba, pero constituye una amenaza físicamente imponente. El clímax de acción de la película muestra Dragon Fist, una técnica única en la línea de tiempo teatral, de manera espectacular. Como piedra angular de la era teatral de DBZ antes de que la franquicia hiciera una pausa, Wrath of the Dragon proporciona una conclusión satisfactoria y emocionalmente completa a la programación de películas clásicas.
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Frequently Asked Questions
When was Wrath of the Dragon released?
Released July 15, 1995 in Japan — the thirteenth and final Dragon Ball Z theatrical film.
Is Tapion related to why Trunks uses a sword?
In the anime's non-canonical continuity, Tapion gives his sword to Trunks, but this does not appear in Toriyama's manga. It is a popular piece of non-canon lore.
What do fans think of Wrath of the Dragon?
Warmly regarded, especially Tapion's character. One of the more emotionally satisfying non-canonical DBZ films and a fitting end to the classic theatrical era.